Antes de ser un pequeño vecindario, Villa Ratón existía solo en los relatos que un abuelo inventaba para su nieta en la plaza Vicuña Mackenna.
En la plaza Vicuña Mackenna de Quillota, unas pequeñas casas componen Villa Ratón, un espacio que invita a compartir historias y a mirar con otros ojos un lugar cotidiano de la ciudad.
Antes de convertirse en un pequeño vecindario, Villa Ratón existía solo en los cuentos que un abuelo inventaba para su nieta. Él la llevaba a jugar a la plaza Vicuña Mackenna, cercana al mall, y de esa experiencia surgió el nombre del lugar.
La historia releva el vínculo entre memoria familiar y espacio público, y muestra cómo un rincón urbano puede adquirir significado más allá de su tamaño.
Elaborado a partir de informacion de www.observador.cl.
