Académica de la Universidad de Las Américas analiza cómo se transforma la alimentación cuando un bebé nace antes de tiempo.
El nacimiento de un hijo suele imaginarse con el primer abrazo, el contacto piel con piel y el inicio de la lactancia. Sin embargo, cuando un recién nacido llega antes de tiempo, esa imagen cambia por completo.
En esos casos, la incubadora reemplaza los brazos y los equipos de monitorización acompañan cada respiración, mientras que la alimentación del bebé también deja de ser la que habitualmente se espera.
Así lo plantea Manola Meza, académica de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Las Américas, quien aborda cómo en este escenario la leche materna cumple también un rol de medicina, un tema de interés para la salud neonatal que trasciende lo local.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
