El avance de esta tecnología se suma a los desafíos de integración renovable y congestión de la red, modificando la planificación del sistema eléctrico nacional.
Durante los últimos años, Chile ha sostenido una discusión técnica sobre cómo integrar más energías renovables, reducir el vertimiento solar, incorporar almacenamiento y expandir una red de transmisión que ya muestra señales evidentes de congestión. Esa agenda sigue vigente y ahora incorpora un nuevo elemento: la inteligencia artificial comienza a entrar con fuerza en la ecuación energética del país.
La consolidación de esta variable tecnológica obliga a considerar su impacto en la planificación del sector eléctrico. Su integración al debate nacional refleja que la transformación digital y la sostenibilidad energética avanzan de la mano, requiriendo una visión de largo plazo para asegurar la capacidad y la estabilidad del sistema frente a demandas emergentes.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
