Un estudio examina cómo las tradiciones alimentarias transmiten roles de género y por qué ciertas prácticas continúan asociándose principalmente a los hombres.
Una investigación analiza cómo las tradiciones alimentarias transmiten roles de género y busca explicar por qué ciertas prácticas siguen asociándose principalmente a los hombres, como ocurre con el asado en Chile.
El fenómeno se hace visible cada septiembre, cuando la parrilla se vuelve protagonista de las celebraciones de Fiestas Patrias y, junto a ella, la figura masculina del parrillero. Esa imagen ha sido reforzada por la cultura popular: en un icónico comercial, un actor y un periodista protagonizan la ya clásica pregunta “¿Un asaito?”.
De acuerdo con la investigación, la respuesta a la persistencia de esta asociación está en la familia, espacio donde se transmiten las tradiciones y los roles de género vinculados a ellas.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
