Expertos señalan que el intercambio de figuras y la creación de historias con colecciones fortalecen competencias socioemocionales en niños, revitalizando una práctica que trasciende el simple acopio de objetos.
El coleccionismo infantil experimenta un renovado impulso entre menores, quienes intercambian personajes, completan series e inventan historias basadas en sus colecciones. Especialistas destacan que estas prácticas, cuando se desarrollan desde una lógica lúdica, generan beneficios significativos en el desarrollo integral de los niños.
Según los expertos consultados, actividades como el intercambio de figuras en el recreo, la búsqueda de piezas faltantes y la creación de narrativas con los objetos coleccionados fortalecen la creatividad, el sentido de pertenencia y diversas habilidades socioemocionales. El coleccionismo trasciende así la simple acumulación de objetos para convertirse en una herramienta pedagógica que potencia competencias clave en el desarrollo infantil.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
