Los sistemas frontales del invierno 2026 volvieron a exponer las limitaciones del país para alertar oportunamente ante eventos de alto impacto climático.
Los eventos meteorológicos extremos registrados durante 2026 han vuelto a poner en evidencia las dificultades de Chile para anticiparse a fenómenos de alto impacto. Los sistemas frontales del inicio del invierno de este año pusieron nuevamente a prueba la capacidad del país en materia de predicción y alerta temprana, según consigna un análisis académico difundido esta semana.
La discusión apunta a una brecha tecnológica que el país debe cerrar para transitar desde la simple predicción meteorológica hacia sistemas de alerta efectivos y oportunos, un desafío que cobra relevancia nacional considerando la diversidad climática del territorio chileno y la creciente frecuencia de eventos extremos asociados al cambio climático.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
