Académica de Terapia Ocupacional advierte sobre el paso del cansancio transitorio a un estado de fatiga que afecta actividades cotidianas y bienestar integral.
El cansancio después de la jornada laboral es una experiencia común, pero se convierte en problema cuando la sensación persiste y la energía disponible alcanza solo para cumplir obligaciones básicas, según señala Paulina Fermandois, académica de Terapia Ocupacional de la Universidad Andrés Bello.
Cuando este agotamiento se prolonga, las personas tienden a abandonar progresivamente actividades que antes disfrutaban. Dejan de cocinar, postergan el autocuidado, reducen encuentros sociales y desisten de hobbies, manteniendo un funcionamiento mínimo pero perdiendo gradualmente aquello que desean hacer.
La especialista advierte que este patrón representa un deterioro en la calidad de vida que va más allá del cansancio físico, afectando la dimensión ocupacional y emocional de las personas.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
