El máximo tribunal acogió una demanda de indemnización de perjuicios tras una compraventa de inmuebles que se concretó mediante la suplantación de identidad de los representantes de la empresa vendedora.
La Corte Suprema acogió una demanda de indemnización de perjuicios presentada por una sociedad en contra de un notario de Rancagua y lo condenó a pagar $282.573.692 por su responsabilidad en una operación de compraventa de inmuebles que se realizó mediante la suplantación de identidad de los representantes de la empresa vendedora.
Según el fallo, el caso se originó en que el notario autorizó la compraventa sin presenciar personalmente la firma de los otorgantes, circunstancia que derivó en la condena civil del máximo tribunal por los perjuicios sufridos por la sociedad afectada.
Aunque el conflicto nació en Rancagua, capital de la región de O’Higgins, el caso trasciende el ámbito local: la sentencia aborda la responsabilidad de los notarios frente a fraudes de suplantación de identidad en transacciones inmobiliarias, un resguardo que concierne a todo quienes otorgan escrituras ante el sistema notarial chileno.
Elaborado a partir de informacion de laregionhoy.cl.
