La investigadora Camila González, del Centro Ceres, advierte que los predios agrícolas dependen de más factores que el cultivo, como suelo, agua y polinizadores.
Los recientes eventos meteorológicos han vuelto a poner en evidencia una vulnerabilidad que ya era conocida: un predio agrícola no depende únicamente del cultivo que produce. Así lo planteó Camila González, investigadora asistente del Centro Ceres, ingeniera agrónoma y magíster en Ciencias Agronómicas y Ambientales de la PUCV.
Según la especialista, el suelo, el agua, los polinizadores y los enemigos naturales de las plagas también determinan el funcionamiento de los campos. Ante un clima cada vez más variable, incorporar biodiversidad en la planificación debe ser una decisión productiva y no solo una medida de conservación.
La alerta tiene alcance nacional: el sector agrícola chileno enfrenta un escenario de fenómenos extremos que atraviesa de norte a sur, y la resiliencia de los predios dependerá de la capacidad de integrar estos factores en el diseño de los sistemas productivos.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
