La administración de Macarena Ripamonti exige el cumplimiento del comodato y cuestiona la explotación comercial del recinto. La disputa también se extiende a los daños tras los incidentes del partido contra la Universidad de Chile, suspendido el 24 de septiembre.
La disputa entre la Municipalidad de Viña del Mar y Everton por el Estadio Sausalito escaló en los últimos días. La administración de la alcaldesa Macarena Ripamonti exige el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el comodato y cuestiona la explotación comercial del reducto deportivo.
El conflicto también se extiende a los daños registrados tras los incidentes del partido contra la Universidad de Chile, suspendido el 24 de septiembre.
La situación pone nuevamente en discusión el uso de infraestructura pública por parte de clubes profesionales, un tema que trasciende los límites de la comuna.
Elaborado a partir de informacion de puranoticia.pnt.cl.
