Miguel Sanhueza Olave señala que, más allá de los beneficios tecnológicos, la sociedad debe evaluar si está desarrollando las competencias para convivir con estos avances.
Durante décadas, el avance tecnológico se evaluó principalmente por sus beneficios directos, como la conectividad, el acceso al conocimiento y las nuevas herramientas que hoy se multiplican con la inteligencia artificial. Sin embargo, el académico del Departamento de Electricidad de la Facultad de Ingeniería de la UTEM, Miguel Sanhueza Olave, indica que el contexto actual exige un replanteamiento de esta mirada.
El especialista cuestiona si la ciudadanía está generando las capacidades necesarias para convivir de manera adecuada con estas transformaciones. Esta reflexión sobre la necesidad de no abandonar el pensamiento humano frente a la automatización se configura como un tema de discusión pertinente no solo para la comunidad universitaria, sino para la sociedad chilena en su conjunto.
Elaborado a partir de informacion de g5noticias.cl.
