El proyecto apoya a 20 familias con integrantes con discapacidad intelectual y aún no existe una nueva convocatoria del fondo que lo sostiene.
La Fundación Capaz de Quillota, que acompaña a personas con discapacidad intelectual una vez que egresan del sistema escolar, enfrenta una crisis de continuidad: su financiamiento se agota en septiembre y hasta ahora no se ha abierto una nueva convocatoria del fondo que ha permitido sostener el proyecto.
La situación pone en riesgo el apoyo que reciben 20 familias de la comuna, quienes dependen de este espacio para dar continuidad al acompañamiento de sus integrantes con discapacidad intelectual. El cierre de la etapa escolar suele marcar el fin de los apoyos institucionales disponibles, lo que convierte a iniciativas como esta en un sostén fundamental para las familias afectadas.
Elaborado a partir de informacion de www.observador.cl.
